Con su capa de grasa intacta. Sal gruesa, fuego fuerte y listo.
Cada pieza se envasa al vacío y sale rotulada con el corte, el peso y la fecha. Sin oxígeno la carne sigue madurando de forma pareja: gana terneza y concentra el sabor. Si la quieres en bifes, dinos el grosor y la cortamos a pedido.
